Nuestra Misión

Quinta CompañíaLa Quinta desde sus orígenes ha sido una Compañía idealista e innovadora. lo que se refleja claramente en su Acta de Fundación cuando los Fundadores deciden formar una Compañía de Zapadores, al darse cuenta de las falencias de la época.

Esta preocupación de superación demostrada por la Quinta en el transcurso del tiempo, se demuestra en el presente con dos especialidades adoptadas, primero Rescate en Altura y luego Hazmat. Es así como en la actualidad la Quinta, con gran esfuerzo, y aprovechando el conocimiento de algunos voluntarios y de especialistas externos, ha logrado mantener en pie y en lo más alto de la elite 3 especialidades, como ninguna en nuestro Cuerpo de Bomberos.

Así , la Quinta ha sabido adaptarse a los cambios que a través de la historia ha experimentado la ciudad. Casas de madera y adobe han dado paso a grandes edificios de hormigón y ladrillos; las velas han sido reemplazadas por la electricidad; las amplias avenidas emplazadas, en el mejor de los casos, con adoquines, se han transformado en calles pavimentadas, con semáforos y repletas de rápidos vehículos que reemplazaron a los transportes de tracción animal.

  Pero estos cambios en la ciudad no han venido solos, con ellos también han cambiado las emergencias que se producen en ella, como incendios en altura, emergencias complejas con materiales peligrosos, accidentes eléctricos o escapes de gas. Todas ellas emergencias que por atentar contra vidas y bienes, han sido absorbidas por la labor bomberil. Otra cara de los cambios y una demostración evidentes de la adaptabilidad de la Quinta a ellos es el trabajo de capacitación a nuestros voluntarios, ya sea en las materias tradicionales de la extinción de incendios o en aquellas relativas a las recién mencionadas nuevas emergencias atendidas por los bomberos.

Todo lo anterior refleja una Compañía que se ha mantenido constantemente motivada, no por un Capitán o una Oficilidad en particular, sino por el peso de su historia y por la solidez de sus tradiciones. Es este aspecto más importante en la Quinta.

El ser buen bombero es condición necesaria, pero no suficiente para ser un buen Quintino. El Quintino está marcado por sus tradiciones, y por virtudes como lealtad y compañerismo, como “Abnegación y Fraternidad”.

Y son justamente estos valores los que han llevado a un sinnúmero de Quintinos a servir también al Cuerpo de Bomberos, sea como Oficiales Generales o como Directores Honorarios. Su ejemplo ha trazado el camino a seguir para todos los Quintinos, siempre dispuestos a servir a la institución cuando ésta lo necesita y desenvolviéndose de manera impecable, tal como lo han seguido las generaciones posteriores.

La Quinta se caracteriza por su tradición familiar y de amistad, reflejada en nuestra secretaría, no sólo en los cuadros que cuelgan de sus paredes, sino también en los Quintinos que ha cobijados su techo; padres e hijos, primos y amigos. La familia Quintina va más allá de los muros de este cuartel, sobrepasa la lista de voluntarios, ya que el amor por la Quinta, sus tradiciones y costumbres son transmitidas por los Quintinos a sus propias familias.

Esta transmisión de tradiciones son ampliamente retribuidos con el ambiente que se vive en nuestra secretaria -nuestra casa- con las amistades que se generan, con las inmensas alegrías que nos brinda el servicio y, por sobre todo, con la satisfacción del deber cumplido después de un incendio.

A los voluntarios activos decirles que la Quinta requiere personas que mantengan las cualidades que han caracterizado a los Quintinos a través de su historia, practicando las virtudes y cualidades ya descritas, valientes, decididos y comprometidos. Profesionales que aporten con sus conocimientos y capacidades, que mantengan a la Quinta como lo ha sido siempre, una Compañía que no descansa en su historia, sino que día a día la escribe, influyendo en la del Cuerpo; personas moralmente fuertes, que entiendan y practiquen a cabalidad nuestro lema de “Abnegación y Fraternidad”.